junio 28, 2009

NO al golpe militar



No al golpe militar en HOnduras
nunca más la imposición militar
lo que pasa en Honduras es un verdadero circo político, aborrecible

fuerza a nuestros hermanos hondureños que están protestando

5 comentarios:

Roberto Banda dijo...

Es aborrecible un suceso como este, pues si tal vez no es en sentido estricto, como afirma Victor, un golpe militar, si es una medida impuesta por la fuerza por un sector tan despreciable como lo es el ejercito. Es un derrocamiento, para ser más exactos, no existió la violencia brutal de los golpes de estado comunes donde las fuerzas militares atacan abiertamente tanto a las autoridades como a la población. En este caso se les hizo más fácil tomar por desprevenido a Zelaya y expatriarlo para ceder el cargo a otro miembro del congreso. Por una parte, el movil que causo esta situación es aquella consulta que tenía planeado hacer para modificar la constitución y así poder reelegirse para un periodo más, una artimaña antidemocratica curiosamente impulsada por un acto democratico. Pero bueno, si la democracia es "el gobierno del pueblo" esta claro que era permisible si el "pueblo" deseaba aquello. Por algo opino que la democracia no sirve para nada como tampoco las dictaduras. Lo que sucede en estos momentos es simplemente un recordatorio, una vuelta atras a los sucesos que el siglo veinte padeció. Esta claro que en latinoamérica estamos muy lejos de poder dejar atras ese pasado reciente. La dictaduras bananeras siguen a la orden del día. Y también la doble cara de los instrumentos de represión, que cuando no sirve a un estado "democratico" se sirven a ellos mismos. Por una parte no simpatizaba con el proyecto que tenía Zelaya respecto a la modificación de la constitución para permitir su reeleción (como también le quieren hacer aquí algunos idiotas de diversos partidos), pero por otra parte, se me hace más deleznable que un grupo de poder minoritario y brutal tome en su control las decisiones que los habitantes de esta nación deberían de haber tomado. Me parece más legitimo que sea el pueblo el que tome las decisiones que una bola de infames brutos. Es légitimo que si el la gente no puede tomar las riendas de su gobierno, al menos tomen la determinación para defender su derecho a esto. Y si la única manera es por medio de la violencia, bien, adelante. Es una lastima que haya sucedido esto. Y bien, la determinación ahora esta en manos de los hondureños.

Roberto Banda dijo...

Bueno, sí, utilizo un eufemismo...
es un golpe militar

wachilengo4 dijo...

No al golpede ningun lado Yax ...
ojalá pase pronto
como pasó la Pandemia
que era simple catarro.
Lo que pasa es que querían vender mascarillas xD
saluoz Yax!

(x_0)

MANCHA dijo...

Los abusos de poder se pagan con la desobediencia civil. El autoritarismo es el enemigo de la democracia, y nunca podrá representar el verdadero sentir del pueblo. La ilegalidad enmascarada, o congraciada, por un poder que se vuelve omnipotente, debe combatirse enérgicamente, porque la verdadera democracia es soberana, y la soberanía en todo momento le pertenece al pueblo, en principio y como fin.

En el momento que Manuel Zelaya, haciendo uso ilegal e ilegitimo de su autoridad, atenta contra el corazón del Estado, su Constitución, queda clausurado instantáneamente como ejecutor de las decisiones de la nación. Por tal motivo, Mancha, en función de su responsabilidad moral, como partícipe de la libertad humana, reconoce en el golpe civil, ejecutado por los poderes constituidos de la nación hondureña la voz de la norma, y lo éticamente correcto. Y hacemos un llamado al mundo para que, en este difícil momento, se niegue y se confronte al golpista Zelaya, cuya máscara es la de un Hugo Chávez, un Fidel Castro, un dictador hipócrita que escupe las palabras democracia y responsabilidad.

El miedo a los vocablos queda clausurado, pero no censuraremos el llamado legítimo de los pueblos a ejercer la democracia con la sangre o con las armas (o con el silencio de las palabras). A pesar de todo, es evidente que no es el golpe de Estado típico sino el acuerdo y el consenso de los poderes (constituidos) legislativo, judicial y militar, para, en nombre del pueblo (con excepción de los ciegos) negar el doble discurso del autoritario. No es la violencia lo que domina este momento en Honduras, sino una especie de pacto nacional que demuestra, no sólo el avance de la verdadera democracia, sino también una mentalidad distinta, más civilizada que, a todas luces, frente a la autoridad hipócrita y malgobernada, tiene que cortar de tajo la gangrena.

También nos oponemos a la ignorancia de algunas voces que, conducidas por los medios, reprueban (zombies ignorantes) todo acto, cuando ni siquiera saben el por qué o el cómo de los hechos. Sobretodo en relación a los encabezados amarillistas de GOLPE DE ESTADO y MILITAR, porque no es verdad que sea un golpe de Estado, más bien significó la revocación del mandato de la máxima figura del poder que, ante un posible boicot o desencadenamiento de la censura y la dictadura, tuvo que ser el ejército el que actuara, y porque la fuerza militar actúo en función de la ilegalidad de los actos de la figura pública, la cual sólo era pública porque era evidente mas no porque tuviera un apoyo social o popular.

Que sea el pueblo hondureño el que hable, no los medios, ni los países extranjeros, ni los intereses políticos, ni los merolicos ni los ignorantes.

La voz constituida es la institución. El pueblo es la mano de la norma; a partir de la costumbre, se llegará a la virtud. La libertad no es libertinaje, pero la libertad siempre será una responsabilidad social de los hombres: bienestar y revolución (sea pura o como reforma) van de la mano, en la medida que una y otra son estados de la naturaleza pública.

Yaxkin Melchy dijo...

Creo que a lo que se venga ahora, el pueblo de honduras va a decidir qué es lo que quiere y cuál es el gobierno que lo merece. Parece ser que el país está dividido, eso parece. Los hondureños tienen en las manos su porvenir político. Lamentablemente las dictaduras, las imposiciones, sean cuales sean siempre vienen apoyadas por un grupo de poder y un grupo de "masa" consciente o enajenada. he ahí el asunto. Que prive la conciencia y la voluntad libre de los ciudadanos hondureños.